¡Ananá Misionero 2.0! La tecnología del INTA que desafía a la fruta importada
- agroinfomaquinas
- 21 feb
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¿Sabías que la mayoría del ananá que comemos viene de Brasil o Ecuador? Eso está por cambiar. En el norte de Misiones, el cultivo de ananá está viviendo una revolución tecnológica que promete poner a la fruta nacional en lo más alto. De la mano del INTA, los productores están adoptando el sistema de mulching plástico, y los resultados son, sencillamente, asombrosos.

Ciencia aplicada: el mulching como protagonista
El mulching consiste en cubrir los camellones de tierra con un plástico especial antes de plantar. Parece simple, pero el impacto es total:
Adiós a las malezas: La planta crece sin competencia, recibiendo todos los nutrientes.
Suelo protegido: Se evita la pérdida de humedad y el escurrimiento de nutrientes por las lluvias intensas.
Frutas de "Diseño": El INTA comprobó que con este sistema las plantas son más uniformes, crecen más rápido y —lo más importante— ¡la fruta es más dulce y de mejor calidad!

El trabajo del INTA: selección y sanidad
Técnicos como Rodrigo Kramer (Andresito) y Luis Acuña (Montecarlo) subrayan que el éxito no es casual. El secreto está en la selección del plantín: un plantín sano es la base de todo.
Además, el INTA está experimentando con nanofertilizantes y agentes biológicos como Trichoderma para que el ananá misionero sea un ejemplo de vanguardia y sanidad. Con el apoyo científico adecuado, el norte argentino ya no mira de lejos a la fruta tropical: ahora la produce con calidad de exportación.





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