¿El fin del vino? La polémica mundial que divide a los gigantes: ¿Arrancar o resistir?
- agroinfomaquinas
- 22 feb
- 2 Min. de lectura
El mundo del vino está en estado de shock. Lo que antes era una crisis cíclica hoy parece un cambio de era. Europa y Estados Unidos han iniciado una retirada histórica, mientras que en Argentina se enciende una polémica interna sobre qué hacer con nuestras hectáreas. ¿Estamos ante el fin de la vitivinicultura tal como la conocemos?

El "exterminio" de viñedos en el mundo
Las cifras que llegan del exterior son aterradoras. Francia ha puesto 130 millones de euros sobre la mesa para que los productores arranquen sus vides para siempre. El objetivo: eliminar 100.000 hectáreas para 2029. En California, el abandono ya supera las 40.000 hectáreas porque sale más caro cuidar la uva que lo que pagan por ella. España no se queda atrás y pide subsidios para arrancar el 10% de sus viñedos nacionales.
Argentina: ¿Sobran 70.000 hectáreas o falta ingenio?
En nuestro país, la polémica estalló con una cifra: 70.000. Ese es el número de hectáreas que, según algunos sectores, sobrarían en Mendoza. Sin embargo, desde COVIAR, su presidente Mario González salió al cruce con una postura de resistencia total: "No sobra tierra, sobra el mismo producto para un mercado que cambió".

La estrategia del "Plan B"
La propuesta argentina es no ceder ante las topadoras, sino diversificar. Si el mundo toma menos vino tradicional, la uva debe transformarse en mosto, jugo, pasas o vinos mucho más ligeros y frescos. La apuesta de COVIAR es clara: calidad extrema y flexibilidad para no terminar como Francia, pagando para destruir lo que tardó siglos en construirse.
La desigualdad que duele: el abismo financiero
Mario González, titular de COVIAR, puso sobre la mesa el dato más alarmante: la brecha de competitividad. Mientras un productor en Europa o EE. UU. accede a créditos para reconversión con tasas del 1,5% al 2% anual, el viñatero argentino debe enfrentar tasas del 35% al 40%.
Sin crédito blando, cambiar una variedad de uva o invertir en tecnología es una misión heroica. Esta asfixia financiera explica por qué las exportaciones cayeron de US$ 1.000 millones a apenas US$ 600 millones.

¿Hacia una reducción del 50%?
La polémica no termina ahí. Voces como la del historiador Pablo Lacoste advierten que Argentina tiene un "sobrestock" y que el músculo industrial actual es demasiado grande para lo que el mundo compra. Su diagnóstico es crudo: las 200.000 hectáreas actuales podrían reducirse a la mitad si no hay un cambio drástico. Ante este escenario de "ajuste forzado", COVIAR redobla la apuesta: no quieren achicar el campo, sino agrandar los mercados.






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