El INTA logra la soberanía genética con el renacimiento de la "Negra INTA" en Formosa
- agroinfomaquinas
- 2 feb
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A veces, el futuro no llega con grandes máquinas ruidosas, sino con el piar de 1.500 pollitos. En el INTA El Colorado (Formosa), se acaba de escribir una página dorada para la avicultura nacional: después de tres décadas, los investigadores lograron desarrollar su propia base genética de la ponedora Negra INTA.

¿Por qué es un avance histórico?
Cerrar el ciclo genético en territorio formoseño significa que, por primera vez, el norte argentino deja de depender de centros lejanos o de importaciones costosas. Es independencia técnica y económica en estado puro.
Vencer al clima con ciencia
Para lograr este éxito, el equipo liderado por Alejandro Bettella transformó la tecnología en un aliado. En una región donde el calor no da tregua, construyeron un galpón climatizado de última generación que mantiene a las aves por debajo de los 25°C. El resultado: una ponedora rústica, productiva y, sobre todo, nacida y criada para el ambiente del norte.
Este logro asegura que los productores regionales cuenten con una herramienta de trabajo adaptada a su realidad, fortaleciendo la mesa de los argentinos con sello propio.





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